El Mensaje del Tercer Ángel Ap.14:9

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Y un tercer ángel los siguió,  diciendo a gran voz:  "Si alguno adora a la bestia y a su imagen y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios,  que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira;  y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero.  El humo de su tormento sube por los siglos de los siglos.  No tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen,  ni nadie que reciba la marca de su nombre". Aquí está  la perseverancia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Apocalipsis 14:9-12.

El mensaje se da a la vista de que quienes lo rechazan, habrán de recibir las plagas (Apocalipsis 16). La primera plaga se derrama sobre aquellos que reciben la marca de la bestia, y bajo la sexta plaga los reyes de la tierra se reúnen para la batalla del gran día del Dios Todopoderoso. En el tiempo de esa batalla regresa el Señor, y  tiene lugar el fin del mundo.

Nos encontramos a las puertas de esos acontecimientos.  El mensaje no es de condenación sino de salvación. Este mensaje debemos movernos a predicarlo al pie de la letra, por supuesto empezando con el Mensaje del Primer Ángel y luego el del Segundo. Si aceptamos como verdad los dos primeros mensajes, este tercero será fácil de asimilar…si los rechazamos, el tercer mensaje será como locura a nuestros oídos (1 Corintios 1:18).

¿Qué nos ha dado Dios para llevar al mundo, si no es “el evangelio eterno para predicarlo a los habitantes de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo”? ( Apocalipsis. 14:6 ). Cuando los hombres no reciben el evangelio eterno, ni adoran a Aquel que hizo los cielos y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas, ¿a quién adoran entonces? A la bestia y a su imagen. “Ha caído, ha caído Babilonia” dice el segundo ángel, y entonces el tercero afirma que adorarán a la bestia y a su imagen. Así sucede ya. Los hombres adoran a la bestia y a su imagen, o bien adoran a Dios. No hay otra opción. De acuerdo con la naturaleza del mensaje y del tiempo en que vivimos, lo único que las personas pueden adorar es: a Aquel que hizo los cielos y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas; o bien a la bestia y a su imagen. No existen posturas intermedias. Los tres mensajes son sencillamente un mensaje en tres etapas.

Todo el poder de la tierra queda en manos del enemigo del mensaje del tercer ángel y de la causa de Dios, quien lo va a ejercer en contra del pueblo y la obra de Dios. Por consiguiente, el que se ponga de parte de Dios tiene que depender de un poder superior al de todo el mundo junto.

Qué significa para nosotros?¿Quién está obrando contra la iglesia de Dios? Satanás. Todos los poderes de la tierra se encuentran, pues, en las manos de Satanás, quien los empleará contra la iglesia, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio  de Jesús (Apocalipsis 12:17). Así pues, todo ese poder está en sus manos, para emplearlo contra la iglesia de Dios, contra Dios, contra su sábado y contra aquellos que respetan al Señor y a su sábado, puesto que esa es la señal de lealtad al Señor (Apocalipsis. 14:6, Ezequiel 20:20, Marcos 2:27-28).

Por lo tanto, repito que todo aquel que vaya a ser fiel a Dios lo habrá de ser en contra de todo el poder que hay en el mundo: todo el poder que este mundo conoce, del tipo que sea. Hemos de mantener nuestra lealtad a Dios y a su ley, en contra de toda consideración, soporte o protección humana. Debemos advertir a la gente del mundo acerca de ese poder, debemos advertirlos contra sus maquinaciones, sacarlos de ahí y llevarlos a Dios. ¿Podré hacer eso de alguna forma si conservo cualquier conexión con el mundo? Si participo de un espíritu mundano y de una disposición mundana, ¿cómo voy a ser capaz de advertir a la gente a que se separe totalmente del mundo?

Ha llegado el momento como nunca antes en que tiene que haber una separación del mundo. “Yo os elegí del mundo”, dice Jesús (Juan 15:19). Dado que nos ha escogido del mundo, busquémoslo cada día a fin de que pueda comisionarnos. Nos ha escogido; asegurémonos de que nos ha comisionado para la obra que tiene para nosotros, que consiste en llevar la palabra de Dios en contra de todo el poder que este mundo conoce, a fin de separar del mundo a un pueblo, tan separado para Dios como para renunciar totalmente al poder de este mundo y a toda conexión con él.

Está llegando el momento en que todo el que se adhiera al mensaje del tercer ángel y al sábado del Señor, manteniéndose fiel, no podrá comprar o vender nada en este mundo. Por lo tanto, todo el que profese ser adventista del séptimo día (muchos serán llamados así por esperar el advenimiento del Señor y por guardar como día de reposo el séptimo de las semana) todo el que profese fidelidad al mensaje del tercer ángel, tiene ahora que decidir si va a seguir firme, en contra de toda consideración relativa a la posesión y a la propiedad en este mundo. Todo el que permanezca fiel al mensaje del tercer ángel deberá afrontarlo, y lo hará al margen de toda consideración relativa al provecho, al dinero, a la propiedad o a cualquier cosa por el estilo. Apocalipsis 13:17: “...y que ninguno pudiera comprar ni vender, sino el que tuviera la marca o el nombre de la bestia o el número de su nombre”…. “Si alguno adora a la bestia y a su imagen y recibe la marca en su frente o en su mano” (14:9).

Hermanos nuestra misión tener claro estos mensajes de los tres ángeles…Cristo está a las puertas…así como otros elevaron sus voces en el pasado sobre este tema, hoy como pueblo adventista del 7º día debemos actuar igual.

 

 

 

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